Clásica Entrevista

AARÓN, DANIEL Y PABLO ZAPICO. Tres esencias para un solo grupo, Forma Antiqva

enero 2011

Que en una misma familia haya tres hermanos dedicados a la música antigua no deja de ser algo llamativo. Es difícil imaginarlos en su infancia cambiando los puzzles y las construcciones por la tiorba y el clave, pero quizá sí sea más realista pensarlos volviendo a casa del conservatorio y hablando de lo que cada uno ha aprendido en clase ese día, ensayando juntos en casa y haciendo sus primeros pinitos formando un grupo. Pasar de ahí a una carrera sólida “en familia” es algo más complicado y que requiere mucho trabajo. Apellidos como Hantaï, Labèque, Kuijken, Alqhai, Mena o Capuçon suenan a música. Zapico, desde hace una década y gracias a Aarón, clave y órgano, Daniel y Pablo, cuerda pulsada, también. “La primera pregunta –explica Pablo– que siempre sigue después del asombro que suscitan tres hermanos músicos es “¿y vuestros padres son también músicos?”. La respuesta es, contrariamente a lo esperado, “no, nadie en la familia se dedica a nada relacionado con la música”. Y sin embargo, todo el apoyo que nuestros padres nos brindaron para cada una de las cosas que hemos hecho sí que nos ha posibilitado que hoy podamos dedicarnos a esto. Supongo que la educación musical por entonces la creyeron tan oportuna como el fútbol o el hockey y para todas las actividades estuvieron igualmente comprometidos: en la junta directiva, en la asociación de padres o simplemente acompañándonos de un sitio para otro”.

Ya han pasado cinco años desde que trajimos a nuestro Proust a un jovencísimo Aarón Zapico y una Forma Antiqva que daba sus primeros pasos. Ya entonces apuntaba alto. Sus padres, Eloy Zapico y Margarita Braña, referentes en esa historia de la música española construida a pequeña escala pero escrita con letras mayúsculas, habían marcado un camino que los hermanos Zapico han seguido construyendo con tesón. “Estamos infinitamente agradecidos y por eso hay una dedicatoria a ellos en el disco”, comenta Pablo en referencia a su último lanzamiento discográfico, Concerto Zapico.

Quizá por ser hermanos, por esas raíces comunes, los Zapico se complementan a la perfección y eso se nota en sus programas. “Trabajar en familia tiene sin duda muchas ventajas pero también algún inconveniente que siempre debemos frenar para que la relación profesional nunca supere la familiar. Conforme han ido pasando los años cada uno se ha ocupado de ciertos aspectos musicales y administrativos que nos han permitido adquirir cierta experiencia y complementación. Digamos que con cada proyecto juntos hemos ido perfilando nuestra labor en el grupo”, comenta Daniel.

Forma Antiqva no es de todas maneras una formación fija. Como la mayoría de los grupos especializados de nuestro país, es variable y se adapta a los programas a interpretar. “No es imprescindible”, explica Aarón, director del grupo. “Hay multitud de dúos, tríos y orquestas de cámara con una formación estable en cuanto a número de componentes. En Forma Antiqva hemos optado por un orgánico variable para poder afrontar muy diversos programas y, así, podemos pasar del trío en Concerto Zapico a la orquesta barroca en L’Incoronazione di Poppea, por poner sólo dos ejemplos. La base (los 3 hermanos Zapico) y el resto de músicos somos siempre los mismos, con lo que el “espíritu” de Forma Antiqva siempre está latente. Esto nos permite por un lado abordar obras de muy distinta índole y, con ello, crear programas muy diferentes y, por otro, adaptarnos a las necesidades específicas de cada programador con un nivel de calidad similar en todos los casos, independientemente del número de músicos”.

Su último trabajo discográfico, Concerto Zapico, está sin embargo protagonizado sólo por ellos tres y se nota. “Todo parece improvisado y fluido, sin artificios. En algún aspecto parece manifestarse nuestra condición de hermanos durante tantos años. Es lo que siempre nos comentan después de los conciertos y, sin duda, en esta selección de piezas es donde más puede escucharse”, explica Pablo. Este es el segundo álbum del grupo con la discográfica Winter & Winter y el quinto de su carrera tras Bizarro!!, Música italiana del seicento (2005); Insólito estupor, Villancicos, saynetes, cantadas… y una batalla (2006); Sopra Scarlatti, Cantate à voce sola di soprano di Domenico Scarlatti (2008); y Amore X Amore, Cantatas para Alto y obras instrumentales de Georg Friedrich Händel (2009).

Concerto Zapico es, como decimos, más Zapico. “No sé si este disco es íntimo pero desde luego sí que es más familiar –comenta Pablo–. Incluso con Adrian von Ripka (técnico de sonido) y Stefan Winter (director del sello discográfico) nos hemos sentido como en familia. Stefan se preocupa mucho en conseguir y mantener un buen ambiente de grabación. Nuestra única ocupación era tocar y hacerlo como nos repitió una y mil veces “natural”. Por otra parte, fue un gran alivio ser responsable únicamente de nosotros mismos a diferencia de lo que no nos ocurre en muchos conciertos y en todos nuestros anteriores discos, donde es inevitable sentirse responsable del resultado de todo el grupo, aún contando siempre con los mejores”.

El disco recoge danzas barrocas de Domenico Scarlatti, Ludovico Roncalli, Giovanni Girolamo Kapsperger, Santiago de Murcia, Jusepe Ximénez, Bernardo Pasquini, José de Nebra, Diego Ortiz y Antonio Valente. “A simple vista son danzas españolas e italianas de los ss. XVII y XVIII escritas para un instrumento solista: clave, guitarra o tiorba. Sin embargo, más allá de esta primera lectura, nuestro disco sorprende por su formación inédita pero legítimamente justificada por los criterios familiares y de disponibilidad que nos unen. Esta fue una premisa obvia y reconocida en unos tiempos en los que “aún” era más complicado viajar. El resultado son unos arreglos donde básicamente añadimos un acompañamiento a la parte solista. Con mucho trabajo y tiempo, esta metodología se difumina y la parte solista pasa de uno a otro instrumento, se intercalan variaciones propias, se modifica la forma de la pieza, se enlazan unas con otras, se añaden introducciones y un largo etc.”, continúa Pablo.

El resultado de tanto trabajo se nota, es una carrera de fondo. “El proceso comienza mucho antes de la primera toma de sonido y termina mucho después de la última. Ha sido un proyecto que iniciamos mucho antes de ser conscientes de que lo grabaríamos”, aclara Daniel. Parte de este antes es el importante trabajo de investigación musical que el grupo realiza, labor a la que siempre da mucha importancia, como explica Pablo: “El estudio de la interpretación históricamente documentada ha avanzado mucho desde sus inicios y actualmente ya hay una pauta bastante contrastada de cómo tocar cada repertorio en su estilo, pero aún así existen todavía muchas lagunas y algunas de ellas simplemente nunca podrán completarse. Este misterio le da un interés particular a esta música y deja un humilde hueco al intérprete para, justamente, interpretar a su gusto esa libertad. Por esta razón siempre tratamos de consultar las fuentes originales. El objetivo es saber qué dice exactamente la partitura y qué no. Por otra parte, que una cosa no se diga no quiere decir que no se hiciera y que se prohíba otra significa que por ahí alguien también la hacía así que el margen es bastante difuso. Por eso consideramos tan importante no recurrir a intermediarios innecesarios. Con el hábito, es increíble la de cosas que una partitura puede sugerir sin decir explícitamente y, por el contrario, es tanto o más increíble lo que una edición o transcripción (especialmente las poco afortunadas) pueden condicionarnos a una determinada interpretación que no necesariamente tuviera que ser esa. En la práctica esto se traduce en la edición de una buena parte de la música que tocamos (los manuscritos o facsímiles no son cómodos para trabajar en la mayoría de los casos). Trabajar con nuestras propias ediciones nos permite una libertad increíble para manejar la pieza a nuestro antojo”.

Y si eso es antes, el trabajo posterior también es arduo. “Una vez sentados frente a los micrófonos todo fue rápido y cómodo gracias al buen ambiente que nos brindaron Adrian y Stefan. Tras la grabación y bajo nuestro asombro Adrian comenzó a editar el disco ¡la misma tarde que finalizamos! Después vinieron los textos, la elección de tomas, las actualizaciones de la página, sesión de fotos, muchos emails y mucho trabajo posterior para lograr el resultado final”, relata Daniel a modo de letanía.

El disco viene a demostrar la buena salud de que goza la música antigua en nuestro país, que ha conseguido alcanzar un nivel similar al de otros países europeos. La nueva generación de músicos especializados –ya no tan nueva, en realidad–, ha conseguido situarnos en los puestos más altos gracias a un duro trabajo desde la base. “Indudablemente hoy en día España cuenta con solistas instrumentales y vocales de primer orden que están presentes en las principales orquestas y agrupaciones barrocas, así como en las más importantes temporadas de ópera barroca del mundo”, relata Aarón. “Asimismo, el número de conjuntos españoles que estamos presentes en discográficas de difusión internacional y en conciertos en el extranjero está creciendo de manera considerable en los últimos años. En este sentido, creo que podemos compararnos sin miedo al rubor con la mayoría de países (exceptuando quizá Francia que constituye una excepción por tradición y apoyo a sus músicos). Lo que hace falta para realmente ser una primera potencia en el campo de la música antigua es más apoyo de la Administración a los músicos y una mayor implantación de instrumentos antiguos en nuestros conservatorios. Aunque contemos con solistas, ensembles y orquestas de un nivel excelso, esto pronto se acaba si no se cuida la base”.

Forma Antiqva no para. Para los próximos meses tiene programadas varias citas importantes, tal y como relata Aarón “Este mes de febrero estrenamos en el Auditorio Nacional un programa muy especial titulado Soberano Manjar, un viaje en torno a la cantata para soprano y continuo con Soledad Cardoso, que incluye estrenos en tiempos modernos de obras de Literes, José de San Juan y anónimas recuperadas por nosotros mismos en el Archivo de la Catedral de Salamanca. Este mismo programa lo ofreceremos de nuevo en julio en el Teatro Jovellanos dentro del Festival de Música Antigua de Gijón, donde también estaremos impartiendo clases. Otro de los grandes proyectos que acometeremos este año 2011 será la grabación, para Winter & Winter, y representación en concierto de Las Cuatro Estaciones de Antonio Vivaldi. ¡Un reto verdaderamente apasionante!”.

Mientras haya Zapico, hay Forma Antiqva para rato. “Forma Antiqva ha sido nuestro grupo desde que comenzáramos la vida musical. Hemos recorrido todos y cada uno de los pasos que hay que recorrer y en ello seguimos. Cuando uno recuerda los comienzos no puede sino sentirse orgulloso de que con la constancia y el trabajo se pueden lograr muchas cosas. Esa es la base de Forma Antiqva, una perseverancia diaria de muchas personas, no sólo de nosotros tres como base instrumental. Individualmente cada uno ha podido adquirir sus propias experiencias de personas, grupos, escuelas y ciudades pero siempre las hemos reunido bajo el mismo techo en Forma Antiqva”, concluye Daniel.

-

Enviar Enviar


1 comentario a AARÓN, DANIEL Y PABLO ZAPICO. Tres esencias para un solo grupo, Forma Antiqva

Deja un comentario

  © Variaciones y GPS Música son marcas registradas de Goldberg Ediciones SL      Contacto  |  GPS Música

Wordpress powered