Editorial
MÚSICA, ÓPERA Y LIBROS
mayo 2010
La publicación del libro “Sobre la ópera”, del filósofo inglés Bernard Williams, en la colección Alianza Música constituye, probablemente, una de las noticias más refrescantes e interesantes del año dentro del escueto y predecible panorama editorial español, en lo que se refiere a la literatura musical.
Con muy notables excepciones, el panorama editorial español no puede decirse que preste a la música una atención especial, más allá de las recurrentes y multiplicadas biografías, los diccionarios e historias generalistas y los estudios históricos o técnicos, casi siempre dirigidos a públicos muy minoritarios y que a menudo no encuentran caminos para su distribución fuera del ámbito académico.
Uno de los esfuerzos más sostenidos y más serios de divulgación de literatura musical lo ha venido realizando en los últimos 25 años la editorial Alianza en su colección de Música que en estos momentos mantiene en su catálogo en torno a 70 títulos de los alrededor de 110 publicados, lo que significa también que algunos de sus títulos más importantes están actualmente descatalogados y son imposibles de encontrar en las librerías.
“Sobre la ópera” es una de las más sugerentes y atractivas novedades editoriales en este mes de ferias y celebraciones literarias, obra que debería interesar no solo a los amantes del género sino a todos los aficionados de la música. Las reflexiones del gran filósofo inglés -una de las personalidades más relevantes en el pensamiento del siglo XX y miembro del Comité Rector de la Nacional English Ópera durante más de 35 años- se recogen en dieciséis ensayos publicados entre 1973 y 2002 y ahora reunidos en este volumen, en los que desmenuza algunas de las obras y autores más importantes o que más influyeron y fomentaron su afición.
En el último de los ensayos, titulado “Amantes de la ópera ingenuos y sentimentales”, Williams hace la siguiente reflexión: “Al amante de la ópera le encanta ésta como una forma de arte musical y dramático, y a partir de ahí se deducen directamente varias cosas. Una es que al amante de ópera no solo le apasiona la ópera: en particular disfruta también de la música no operística. La gente a la que le gusta la ópera pero no otro tipo de música está expuesta a la interpretación de que lo que le gusta realmente es ir a la ópera, un gusto que como es sabido puede coexistir con no tener en menor interés por ella. Una vez más el amante de la ópera no es alguien al que solo le preocupan el talento y los logros de los cantantes, pero está tan poco interesado en lo que cantan como lo están algunos de ellos. Es posible combinar ambos intereses y sentir placer al acumular nuestras experiencias de la interpretación de ciertos artistas, como otros coleccionan interpretaciones de óperas raras”.
Enviar
Sin comentarios todavía. Tu puedes ser el primero!









