Clásica Entrevista
PEDRO HALFFTER: “Interpreto y compongo porque me hace crecer, explorar nuevos terrenos del ámbito musical”
febrero 2010
Pedro Halffter (Madrid, 1971) es uno de los directores más prestigiosos de su generación y su agenda está repleta de grandes citas tanto en España como fuera de nuestras fronteras. Con una formación básicamente alemana y una gran herencia familiar, se ha abierto por méritos propios las puertas de las salas de conciertos más prestigiosas del mundo como el Musikverein de Viena, el Konzerthaus de Berlín, la Queen Elizabeth Hall de Londres, el Théâtre du Chatelet de París, el Teatro Real de Madrid, la Opera City Concert Hall de Tokio y el Shanghai Concert Hall. En nuestro país es además director artístico del Teatro de la Maestranza y director artístico y titular de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria.
Pedro Halffter ha comenzado el año con fuerza. Coincidiendo con su labor al frente de la ópera Der Ferne Klang de Schreker en la Staatsoper Berlin, donde en el plazo de un año habrá dirigido tres veces, salen a la venta dos discos editados por Warner Classics Internacional, discográfica para la que ha fichado tras el éxito de sus dos trabajos anteriores, un disco de Falla y otro de Korngold. Las dos nuevas grabaciones discográficas al frente de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria están dedicadas a Schreker y a Schoenberg. Unos meses más tarde, en abril y coincidiendo con las representaciones de Salomé en la Staatsoper Berlin, Warner publicará el que será el tercer disco del director este año, un álbum junto a la Orquesta Sinfónica de Montreal, con la que debutó hace unos meses, dedicado al compositor norteamericano Michael Daugherty. Y además de a la dirección y al mercado discográfico, Pedro Halffter dedica parte de sus esfuerzos al mundo de la composición: ha compuesto más de una veintena de obras que han sido estrenadas entre otras por la Orquesta Sinfónica de Massachussetts, la Deutsche Kammerakademie, la Orquesta de Cámara de Stuttgart o el Ensemble Intercontemporain, en salas como el Carnegie Hall de Nueva York, el Auditorio Nacional de Madrid o la Philharmonie de Dortmund. De todo ello hablamos en esta entrevista.
Su infancia estuvo rodeada de música, ¿qué recuerdos guarda de aquella época?
Guardo muchos recuerdos. Quizás los más hondos están relacionados con las largas tardes en las que interpretaba al piano junto a mi madre, a cuatro manos, el repertorio sinfónico. Leíamos a primera vista sinfonía tras sinfonía y este meticuloso trabajo me ayudó mucho a poseer una perspectiva diferente cuando posteriormente las he estudiado y las he dirigido. Decía Hume que estamos acostumbrados a que el sol salga cada mañana, así que suponemos automáticamente que también lo hará al día siguiente. A mí me sucedía lo mismo cuando de joven me sentaba junto a mi madre a repasar sinfonías; al igual que no nos podemos imaginar que mañana no salga el sol, yo no podía imaginarme un solo día sin que la música formara parte en cualquiera de sus manifestaciones de mi vida cotidiana.
Como director titular reparte su tiempo entre la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla (ROSS) y la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC), ¿cómo son cada una de ellas?, ¿qué lugar ocupan en el panorama nacional?
La diversidad de los profesores que integran una orquesta es un factor muy importante en el lenguaje en el que se mueven las orquestas. Cada una tiene su propia personalidad. Creo que ambas orquestas poseen una excelente calidad, me siento absolutamente orgulloso de todos los componentes que las forman. Lo que creo importantísimo en este sentido es potenciar en las programaciones la personalidad y las virtudes de cada una, repitiendo muy pocas obras en una misma temporada. Con Gran Canaria hemos hecho mucho Strauss, como la Sinfonía Doméstica, Vida de Héroe o Sinfonía Alpina, y estamos realizando todo el ciclo de las sinfonías de Mahler. En Sevilla en cambio hemos seguido una línea más ecléctica, así como más cercana a la música rusa, con Chaikovski, Rachmaninov y Shostakovich. Y empezamos hace tiempo una iniciativa de introducción del repertorio barroco con directores especializados. Es una línea interesante que ha aportado a la orquesta una forma de trabajar diferente, pero que aquí se había practicado pocas veces. Está muy bien que existan esas interpretaciones con instrumentos originales, pero las orquestas sinfónicas no deben abandonar ese repertorio porque es muy interesante el trabajo que se realiza no sólo para ellas, sino también para el público.
Con ambas formaciones ha realizado giras, ¿cuál ha sido la acogida de estas orquestas españolas fuera de nuestras fronteras?
Me siento muy orgulloso de los resultados de las giras internacionales realizadas con la ROSS y la OFGC. En el caso de la ROSS, hace un año protagonizamos una gira por Austria, Suiza y Alemania, visitando las salas de conciertos más prestigiosas de estos países. El lleno absoluto y unas críticas fabulosas nos acompañaron durante todos los conciertos. Guardo un especial recuerdo del éxito en el Kuntherzaus de Viena, donde las ovaciones y los bises prolongaron el concierto en más de 40 minutos. Fue muy emocionante recibir una ovación como aquella en una sala a la que de joven acudía tantísimo para aprender de las grandes batutas que pasaban por allí en mi época de estudiante. También con la ROSS obtuvimos un extraordinario éxito en Beijin y Shangai. Participamos en los conciertos previos a la Olimpiada de Beijin invitados por los propios organizadores y fue un honor saber que habíamos sido la única orquesta española invitada y representar la cultura española en un evento que fue contemplado por todo el mundo. Junto a la OFGC, hemos protagonizado dos giras a Japón y China con similares resultados, lleno total en las salas y extraordinaria respuesta por parte del público y de la crítica local. Cuando uno viaja a estas ciudades y dirige música española siente unas sensaciones muy especiales, es realmente emocionante. También con la OFGC realizamos unas giras insulares muy importantes que tienen un cometido para mi importantísimo ya que acercan a la orquesta un público que no puede ir continuadamente a Las Palmas a disfrutar de una formación sinfónica y esto nos permite estrechar los lazos de la institución con una amalgama de público muy extensa en las islas.
También es director artístico del Teatro de la Maestranza, ¿cuáles son los cambios más importantes que se han producido en el teatro desde su llegada?
Al principio de la temporada, me dirigía a los abonados del Teatro de la Maestranza comentándoles una cita de Montaigne que me parecía muy adecuada a lo que creo que espero que se convierta en una característica de mi paso por el teatro. La cita decía que “no estamos nunca en nuestra época, estamos siempre mucho más allá”. Para mí esto viene a decirnos que el deseo, el temor, la esperanza, en combinación con el trabajo y la ilusión nos lanza al porvenir y nos sustrae el sentimiento y la consideración de lo que “es”, para ocuparnos con lo que “será”, incluso cuando ya no estemos.
¿Qué objetivos se marcó en ese momento?
El camino iniciado en el teatro pretendía transformar y renovar, siempre con el apoyo de un público incondicional de asombrosa madurez y sensibilidad, la filosofía de la dirección artística. Gracias al apoyo del público hemos crecido como teatro, ahí están las representaciones de Lulú, Salomé, Der Ferne Klang, La tragedia Florentina, Doctor Faust y Tristán y los enormes éxitos y ovaciones que recibimos todos. En este camino ha sido fundamental contar con la ROSS, una orquesta que recibe ovaciones, como le comentaba anteriormente, en los escenarios más importantes del mundo como Viena, Hamburgo y Zurich, y que se encuentra en un lugar privilegiado entre las orquestas de nuestro país.
¿Cuáles son ahora mismo las señas de identidad del teatro?
Una característica muy personal del teatro es la de estrenar títulos por primera vez en España a los que se suman unos extraordinarios elencos en los que siempre, como marca de la casa también, destacaban los artistas españoles. La familia y los jóvenes tienen también en el Maestranza su casa así como la danza y las grandes figuras de la interpretación que incluyen a Sevilla en sus giras internacionales como lugar indispensable. Y no podemos olvidar como signo diferencial la presencia del flamenco en nuestro teatro como parte vital y trascendental de la personalidad del Maestranza. El flamenco nos hace únicos en nuestra geografía y en nuestra filosofía de teatro a nivel mundial, habiéndose convertido este eclecticismo en uno de nuestros signos de identidad. También en estos años la apuesta por las producciones propias nos han ubicado en un terreno de excepcionalidad y prueba de ello es el interés que han generado en otros teatros nacionales e internacionales.
Compagina su labor como director con la de compositor, ¿cómo es esa faceta de su vida?
Considero que lo importante es desarrollarse como músico y cuantas más facetas podamos desarrollar mejor. Como le comentaba anteriormente tocar el piano de joven con mi madre me ofreció una visión extraordinaria del repertorio sinfónico y nunca he abandonado esta actividad. Me hace tener un conocimiento más directo y profundo de la obra al dirigirla e interpretarla al piano. Me gusta sentarme al piano a diario y trabajar el repertorio que dirijo pero también interpretarlo en concierto. Por ejemplo, hace poco interpreté a dos pianos la Cuarta Sinfonía de Mahler en Las Palmas de Gran Canaria y me sorprendió que el Teatro Pérez Galdós casi agotara las localidades. Hace un año interpreté esta misma obra en Sevilla, en el día de la música, en una jornada de puertas abiertas para el público del Maestranza y de la ROSS y el resultado fue parecido, el entusiasmo del público me emocionó. También hace poco interpreté la Séptima Sinfonía de Brukner a dos pianos y la experiencia fue fantástica. Tocar el pino en público me hace crecer como músico. Componer es muy enriquecedor porque uno pude experimentar las ideas que adquiere como director. La personalidad del músico se amplia más cuantas más facetas nuevas añade a su trayectoria como artista. Por eso interpreto y compongo, porque me hace crecer, explorar nuevos terrenos del ámbito musical. Hace poco estrené una obra mía junto a la ROSS en Sevilla y resultó muy emocionante. También he oído estrenos de obras mías a la Orquesta Sinfónica de Massachussetts, a la Orquesta de Cámara de Stuttgart o al Ensemble Intercontemporain en salas como el Auditorio Nacional de Madrid o Philharmonie de Dortmund e Iván Martín estrenó un Preludio para piano mío en Carnegie Hall de Nueva York, pero hacía mucho que no dirigía una obra mía y el trabajo realizado junto a la orquesta me ha estimulado mucho. Me gustaría comenzar la composición de una ópera y sería muy gratificante poder dirigirla y estrenarla.
Estos días Warner publica dos discos junto a la OFGC, uno de Schreker y otro de Schoenberg, háblenos de cada uno de ellos.
Supone un enorme salto cuantitativo ya que los dos próximos títulos los edita Warner Classics Internacional. Los dos trabajos anteriores los realizamos con Warner España y después de los resultados tanto de acogida por parte de la crítica como en el número de ventas que se esperaban, Internacional se interesó por nosotros y ahora los discos de la OFGC se podrán escuchar en cualquier parte del mundo. Los primeros países que editarán los álbumes son España y Alemania a finales de febrero, Reino unido a primeros de marzo y el resto en forma de goteo hasta el inicio del verano. Estamos muy orgullosos de los resultados con estos dos trabajos y esperamos que tanto el público como la crítica los reciban igual de bien que los anteriores. Cuando propusimos a Warner realizar el registro del Cuarteto op.25 de Brahms en la orquestación de Schoenberg quedaron encantados porque es un título poco grabado y del que se encuentran muy escasas versiones en el mercado. Ahora también sabemos que al recibir el audio han quedado sorprendidos y esto siempre anima mucho. El disco se completa con una Preludio y Fuga de Bach también orquestado por Schoenberg que es una joya. En el caso del álbum de Schereker, la idea también fue nuestra y Warner aceleró el proceso de edición para hacerlo coincidir en Alemania con las representaciones de Der ferne Klang.
La edición de estos discos ha coincidido con las representaciones en la Staatsoper Berlin de la ópera Der Ferne Klang de Schreker y en abril regresará a la casa alemana para dirigir tres funciones de Salomé. ¿Cómo se siente al dirigir tres veces en el plazo de un año en uno de los teatros más importantes del mundo?
Muy orgulloso. Der ferne Klang, la ópera que acabo de dirigir aquí en Berlín, tuve ocasión de estrenarla en España, en el Teatro de la Maestranza y es una obra fantástica. Además, he contado con un magnífico elenco y la dirección Artística de Peter Mussbah es muy buena. En Sevilla tuvimos un gran éxito con este título y llenamos todas las funciones. El público reaccionó de forma muy entusiasta. Respecto a Salomé es un orgullo dirigirla por segunda vez después de dirigirla hace apenas siete meses en el mismo teatro. Dirigir en Alemania el mismo repertorio que estoy realizando en España es muy importante. Que a un director español se le reconozca en el repertorio alemán en Alemania me llena de orgullo. En estos años he recibido ofertas para dirigir Salomé en otros teatros alemanes pero por cuestiones de agenda no he podido llevarlo a cabo. Por eso, este paso por la Staatsoper con repertorio alemán está siendo tan emocionante para mí.
Coincidiendo con las representaciones de Salomé Warner editará un disco suyo junto a la Orquesta Sinfónica de Montreal, con la que tuvo un gran éxito en su debut y ha sido de nuevo invitado. ¿Cómo fue su trabajo con la orquesta?
Quedé muy satisfecho de los dos conciertos que ofrecí en Montreal junto a la OSM. Es una magnífica orquesta y el programa seleccionado interesó mucho a Warner Classics, que editará un disco dedicado a la figura del compositor norteamericano Michael Daugherty.
¿Qué puede decirnos del álbum?
Este disco, que también se publica a través del canal internacional como los de Schoenber y Schreker, se editará también en USA y Canadá en la primera fase de las ediciones del CD y es sin duda una extraordinaria noticia en unos momentos tan complicados para esta industria. Y ahora estamos trabajando de nuevo con la Sinfónica de Montreal en futuras fechas. Es un honor para mí que la orquesta me comunicara su deseo de invitarme de nuevo después de los días que pasamos trabajando en torno a los dos conciertos y a la grabación para Warner.
Después de la buena acogida de sus trabajos anteriores Warner decidió ficharle a nivel internacional, ¿qué espera de esta colaboración en el futuro?
Para mí lo más importante es poder ofrecer a la compañía un proyecto musical y artístico. Cuando comenzamos la relación discográfica quise que por supuesto el primer título que grabara para una multinacional del disco fuera música española. Ofrecimos a la compañía la posibilidad de grabar El sombrero de tres picos y completamos el álbum con Introducción y Danza de La vida breve y La Montañesa. La compañía quedó muy satisfecha y coincidiendo con una gira de la OFGC por China realizamos una edición especial para el país asiático. Ahora estamos involucrados en ese proyecto artístico y musical que le mencionaba. Comenzó con la grabación de la Sinfonía de Korngold op.40, que se completa con estos dos nuevos títulos de Schoenberg y Schreker de los que hemos hablado. La verdad es que editar tres CD con una multinacional como esta en tan corto espacio de tiempo, apenas tres o cuatro meses, teniendo en cuenta la dramática situación de esta industria y las dificultades que existen, nos provoca un sentimiento muy bueno y el apoyo de la compañía nos llena de satisfacción.
¿Qué otros proyectos tiene para el futuro inmediato?
En Sevilla estamos ahora con Turandot de Puccini y Turandot de Busoni. Programar en un mismo teatro las dos Turandot creo que puede ser un elemento muy atractivo. En el caso de Turandot de Busoni es además estreno en España. Puccini es un compositor con el cual tengo una especial afinidad y con él debuté en Alemania. Realizaremos seis representaciones de su Turandot en el Teatro de la Maestranza en marzo con un elenco extraordinario en el que estarán María Guleghina, Daniela Dessi, Fabio Armiliato, Janis Baird, Marco Berti y Norah Amsellem.
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